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Aparcabicis En Santander

A continuación os mostramos los aparcabicis instalados a fecha de hoy en la ciudad de Santander. Son 27 puntos repartidos por la ciudad que permiten estacionar casi 300 bicicletas.

Desde la asociación intentamos que estos puntos sean ampliados considerablemente, “muchos puntos con uno o dos aparcabicis”. Todos los que circulamos por la ciudad en bicicleta para ir a nuestros asuntos conocemos la ventaja de aparcar en la puerta de nuestro destino, y tal y como está el tema, necesitamos un lugar específico para ello o al menos, libertad para hacerlo respetando el sentido común.



10 Bicicletas Igual A 1 Coche

Las ciudades que nos llevan años de ventaja en la apuesta por la bicicleta como medio de transporte nos pueden aportar soluciones de fácil aplicación.

Por ejemplo, para promocionar campañas como “Al trabajo en bici” se han de salvar problemas como la higiene personal tras pedalear. Para ello, en muchas ciudades las empresas están obligadas a instalar duchas en sus oficinas para completar el trayecto con éxito. Y de esta forma surgen ideas muy ventajosas al respecto.

Una puede ser estos módulos del tamaño de una plaza de aparcamiento llamados The Green Pod, en la que se pueden albergar 10 bicicletas, 10 taquillas para los enseres personales, un cambiador y una ducha ó 20 taquillas, 2 duchas y 2 cambiadores. Esta idea liberaría 9 de cada 10 plazas de aparcamiento.

En los casos en el que el desplazamiento tiene como destino el centro de la ciudad, la liberalización del espacio es fácil de observar con aparcabicis como estos, en los que caben 6 bicicletas en una plaza de aparcamiento de coche.

Aparcabicis, Arte Ó Simple Mobiliario Urbano

Desde que se implantaron las bicicletas de alquiler y se empezarón a construir los carriles bici, se han ido añadiendo aparcabicis siguiendo el propio itinerario del espacio Acera-Bici.

Salvo alguna excepción, la gran mayoria de institutos, colegios, edificios públicos, lugares de ocio o simplemente esquinas de cualquier calle, aún no cuentan con lugares indicados para aparcar nuestras bicicletas.

Si queremos fomentar este medio de transporte, tendremos que tener en cuenta que tenemos que dejar la bicicleta en algún sitio para ir de tiendas, hacer cualquier trámite en el ayuntamiento o edificio público, visitar a un amigo o tomar algo. Igual que aquel que baja en coche al centro y trás dar muchas vueltas, gastar gasolina y contaminar la atmosfera (Por cada litro de gasolina consumido, un coche emite en promedio 2,3 kg de CO2 y por cada litro de gasóleo, unos 2,6 kg de CO2) lo estaciona en la O.L.A o en alguno de los parkings de la ciudad.

Se puede pensar que las aceras o plazas ya están saturadas de mobiliario, sobredotadas por su tamaño, pero aún necesitan incorporar elementos como los aparcabicis, ¿Qué tal si a la vez incorporamos arte? No vendrá nada mal para la candidatura a capital cultural

Ahí van algunos ejemplos…

ó…

Y un video,

Dos Historias Bien Diferentes

La bicicleta nunca sabes que te va a deparar, igual que las personas, son un mundo de sorpresas. Primero una historia atrevida y sentimental, de esas que te cuentan y piensas: ¡Por mucho menos escriben un guión en Hollywood!

Un chico que se desplaza hasta la empresa para la que trabaja en bicicleta y una mujer con la qué comparte trabajo y compartirá algo más, establecen una relación a través de dejarse notas escritas en la bicicleta. Comenzó la chica, atrevida, dudó de ser infantil, pero en la primera nota le dejó claro que le interesaba, que le conocía del trabajo y la gustaría conocerle mejor. El chico, como no… pensó que por menos escribieron American Pie I y sus secuelas, dudó pensando que era una broma, pero la curiosidad mató al gato, y el pensar que una mujer podía encontrarse detrás de estos escritos le hicieron responder. No tardó en llegar la réplica de la chica, atrevida más aún, identificándose y proponiendo tomar algo. Dejemos el final abierto, típico final de trilogía…

La bicicleta, una carta de presentación inmejorable, rodó su mejor papel: La Celestina. Quién sabe si volverá a ocurrir, pero ya sabéis, ir a trabajar en bicicleta y al loro con los post-it.

En la otra historia, o suceso, no dieron ni tiempo al post-it o receta, por no decir multa. A un compañero bicicletero que tenía estacionada su bicicleta en la plaza del ayuntamiento le han llevado la bici al depósito municipal, bajo sanción de 35€+90€…

Nos interesaremos por saber que ordenanza municipal han hecho cumplir los policias locales que sancionaron a nuestro compañero, así como saber la marca de la colonia del bici-ligón.

Tendréis noticias 😉

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